RELATOS COTIDIANOS: MUJERES FEMINISTAS (R) (bajo licencia de Creative Commons)

27 octubre 2009

MUJERES FEMINISTAS (R) (bajo licencia de Creative Commons)

No tengo dudas de que en las últimas décadas del siglo XX, se modificaron las conductas de las mujeres en el mundo occidental.

¿Quién no recuerda la imagen de alguna abuela rodeada de hijos? La mujer nacía para eso, casarse y ser madre.
Salvo algunas revolucionarias que tuvieron la osadía de estudiar y se convirtieron en excelentes profesionales, la mujer tuvo siempre un destino preestablecido por la sociedad. A ninguna se le hubiera ocurrido reclamar por sus derechos. ¿Qué derechos?

Aún así dadas las cosas, ellas eran felices. Se casaban muy jóvenes y traían al mundo un batallón de críos. No había planificación familiar por aquellos tiempos, pero igual todos eran bien recibidos.
Imaginen que no había televisores (rareza impensada para esta época). Pero...¿Qué otras cosas no había entonces?

Por empezar, pañales descartables, pero tampoco tenían heladera, lavarropas, microondas, aspiradoras ni las modernas procesadoras. No existían los grandes supermercados ni los delivery. De modo tal que la señora de la casa recorría diariamente el barrio en busca de los alimentos necesarios para su subsistencia y la de su familia.

También era común que ellas supieran coser, tejer y hasta bordar. De modo que no era nada extraño ver a todos los niños uniformados con prendas hechas en casa.

Si hoy tuviéramos que vivir bajo semejantes condiciones, no nos alcanzaría un día de 48 horas para cumplir con nuestras obligaciones.
De vivir así, no habría manifestaciones por los derechos de la mujer, pues no tendríamos tiempo de asistir a ellas.

La mujer, en los últimos 50 años, intentó reivindicar la igualdad respecto del hombre. Y tanta lucha comenzó a dar sus frutos.
Así, cada vez fue más sencillo conseguir trabajo casi a la par del hombre, aunque con sueldos inferiores. Pero no importó. Todo fuera por nuestros derechos.

Cualquier mujer aprendió a cambiar lamparitas, cueritos y a arreglar enchufes con la mera finalidad de equipararnos con el sexo fuerte. Pero no importó. Todo fuera por nuestros derechos.

Las más crédulas creyeron haber conseguido lo que tanto buscaban. Pero todavía faltaba un paso: la igualdad en las obligaciones domésticas.
Tanta insistencia en los reclamos, también dio sus frutos. Pero en este caso, a medias.

Hoy, los hombres son capaces de cambiar pañales y de ir de paseo por un supermercado. Pero no conozco hombre alguno que coopere. Porque cooperar significa trabajar en conjunto. Y lo que vemos habitualmente es a una señora feminista que sale corriendo de su trabajo cuando la han llamado de la escuela porque su hijo se sentía mal. A una señora feminista que lleva al chico al pediatra porque el padre del nene tiene una reunión de trabajo y no llega. A una señora feminista que llega a su casa luego de una ardua jornada laboral, se saca los zapatos y en medio del caos de su hogar se pregunta ¿Por dónde empiezo?

La misma señora feminista, seguramente saldrá corriendo a comprar algo rápido para la cena y quizás, si no hay ningún programa de televisión que se lo impida, su compañero inseparable se ofrecerá a lavar los platos para que ella pueda ayudar a sus hijos con las tareas escolares.

Humildemente, creo que el hombre se ha hecho a un lado para darle a la mujer el espacio que tanto reclamó. Es más, le ha cedido a la mujer su propio espacio con moño y todo.

Ya casi no hay hombres que se ofrezcan a pagar una cena o que nos corran una silla. ¿Para qué? Si somos iguales...
Tan iguales somos, que las mujeres en los últimos años, nos hemos puesto a la par con respecto a ellos. Ahora vivimos estresadas, somos hipertensas y padecemos enfermedades cardiovasculares casi como los hombres.

Ahora sí podemos expresar con orgullo que somos feministas...

18 comentarios:

Nahuelin dijo...

Hola Fabi, ahora pasé yo por tu casa...bueno, que tema interesante que has propuesto, la verdad de que si, la mujer hoy en dia está a la par del hombre, pero hay una cosa que me vuelve loco de rabia, y es con respecto a los hombres...no, no, no me malinterpretes, soy varón y caballero pero me da una bronca inexplicable cuando el hombre se aprovecha de esta situación, es decir de que la mujer halla creado su espacio y hasta te diria se han vuelto mas torpes...eso que soy varón y me gustan las mujeres, pero me da bronca porue conozco tipos que basandose en eso y viendo que su mujer se rompe el lomo, con los chicos, con la casa, con su trabajo etc etc etc, aplastan cada vez más el trasero en el sillón para ver un partido de futbol...ese tipo de cosas me sacan..en lugar de ver que la mujer necesita al menos que le hagan un cariño...que le digan gracias aunque sea...y claro despues si algo pasa le hechan en cara todo...dejenme de hembromar...soy bien varón mi querida amiga Fabi, y me gusta que la mujer tenga su lugar, pero los hombres deberian ser mas amables con esta situación y acompañar no hacerse los pavos...basta mirar con atención y te darás cuenta...en lugar de aplastar el trasero por un partido de futbol mejor, habla con tu mujer y preguntale como está, sali a tomar unos mates con ella, aunque sea afuera de la casa...algo...uyyy, perdon...me copé pero es asi...bueno Fabi un saludo y un beso muy grande para vos...Nahuel.

Nahuelin dijo...

Hola Fabi, ahora pasé yo por tu casa...bueno, que tema interesante que has propuesto, la verdad de que si, la mujer hoy en dia está a la par del hombre, pero hay una cosa que me vuelve loco de rabia, y es con respecto a los hombres...no, no, no me malinterpretes, soy varón y caballero pero me da una bronca inexplicable cuando el hombre se aprovecha de esta situación, es decir de que la mujer halla creado su espacio y hasta te diria se han vuelto mas torpes...eso que soy varón y me gustan las mujeres, pero me da bronca porue conozco tipos que basandose en eso y viendo que su mujer se rompe el lomo, con los chicos, con la casa, con su trabajo etc etc etc, aplastan cada vez más el trasero en el sillón para ver un partido de futbol...ese tipo de cosas me sacan..en lugar de ver que la mujer necesita al menos que le hagan un cariño...que le digan gracias aunque sea...y claro despues si algo pasa le hechan en cara todo...dejenme de hembromar...soy bien varón mi querida amiga Fabi, y me gusta que la mujer tenga su lugar, pero los hombres deberian ser mas amables con esta situación y acompañar no hacerse los pavos...basta mirar con atención y te darás cuenta...en lugar de aplastar el trasero por un partido de futbol mejor, habla con tu mujer y preguntale como está, sali a tomar unos mates con ella, aunque sea afuera de la casa...algo...uyyy, perdon...me copé pero es asi...bueno Fabi un saludo y un beso muy grande para vos...Nahuel.

carlos dijo...

fabiana es como que hoy en dia las mujeres tienen mas libertad que otros tiempos antes la mayoria eran amas de casa lavaban la ropa , cocinaban, iban a buscar los chicos al colegio pero la cosa cambio hoy trabajan ganan su propio sueldo y no tienen que depender del hombre que antes le daban dinero en muchos casos a cuentagotas saludos

TORO SALVAJE dijo...

La mujer ha conquistado más derechos y en muchos países se ha igualado con el hombre pero todavía trabaja mucho más que él.
La mujer de hoy en día está más explotada que su madre o su abuela.

Besos.

Cecy dijo...

Es cierto Fabi y la verdad que no me gusta nada.
Esto de tener las mismas responsabilidades y mas trabajo, me enoja cuando salen a pedir mas derechos que en vez de aportar cosas que enriquezcan, nos aportan mas trabajo, nos corren de lugar, y nos alejan de eso tan lindo que es acompañarse.

Besos, Fabi linda.

Abuela Ciber dijo...

Buenisimo (el tema que has elegido y como lo has planeado), además que seguimos haciendolos felices sexualmente, ah en eso ellos llevan la delanera, pueden ser infieles nosotras....no.

En algunas cosas hemos avanzado en otras realmente perdimos, como dices estresandonos y no siendo femeninas....eso si somos feministas.

Sin dejar de lado lo que ganan las empresas en contratar mujeres a menores sueldos!!!!

Pienso que no se debe irse a extremos, creo que en moderar nuestros actos se puede llegar a una armonía.

Porque la violencia doméstica no retrocede....sino que avanza.

El cnacer ne mujeres no rerocede....sino que avanza.

Creo que algo no estamos haciendo bien no???

Cariños

La candorosa dijo...

En parte coincido con lo que nos dice en el post, pero en parte no, pues la mujer logró, con el paso del tiempo no ser "rehén" de una familia... dejó de estar al servicio "100% del resto de su familia".

No soy feminista, soy mujer, que es una forma más coherente de definirme, pues no creo en la igualdad de los géneros, ¡¡es imposible!!

Ver que la mujer dejó de estar a expensas de los requerimientos de un marido para ver de lo que es capaz de hacer y ganar su propio dinero brinda otras perspectivas de vida.
No olvidemos que aquellas mujeres que usté nos muestra en su post -nuestras abuelas, por ejemplo- si sus matrimonios no llegaban a funcionar, tampoco se les ocurría el divorcio como alternativa pues ¡¡DE QUÉ VIVIRÍAN SIN MARIDO!!

Las conveniencias eran el tema de aquellos tiempos: un hombre que mantuviera una casa y a su familia, a cambio del servicio doméstico. Además de ser mujeres que hicieran la vista gorda a las infidelidades, a puro cocinar y limpiar...

Poder tener voz para marcar descontentos y solicitar colaboración, hoy es una de las grandes diferencias con aquello!!!

Besotes!!!

r.- el corre ambulancias dijo...

han ganado en ciertas cosas, y perdido en otras
me jacto de ser muy caballero, y en ciertas ocasiones me han tildado de anacronico por dar mi abrigo a alguna niña, o servir siempre yo en las copas, etc

y no coincido en eso de qeu la mujer vuelve del laburo a cocinar derecho mientras el hombre se clava en el sillon. si pasa, es xq la mujer se lo permite. asi de simple

Fabiana dijo...

Nahuelín: No son todos los casos iguales. Pero hoy en día los integrantes de la pareja, en términos generales están igualmente ocupados. Y en términos generales también, el hombre "le da una mano" a la mujer, pero no se reparten equitativamente las tareas.
Saludos y gracias por pasar por mi casa.

Carlos: En algo seguro que cambiamos. Nada nos ata al hombre que está con nosotros. Pero no dejamos de hacer esas cosas que enumeraste. Por lo menos, la mayoría seguimos haciéndolas cuando llegamos a casa a "descansar" de la jornada laboral.
Te dejo un abrazo.

Fabiana dijo...

Toro Salvaje: A eso apunto con mi texto. Lo que nosotras suponemos que ganamos en libertad, nos llevó a cargarnos con mucho más trabajo que antes. Los electrodomésticos alivian ciertas tareas, pero no la mayoría. Ni tampoco el compromiso de correr con los hijos donde ellos necesiten.
Besos.

Cecy: No porque sí fuimos creados hombres y mujeres. Yo no pelearía tanto. Con lo que tengo me alcanza. Y no me gusta que nos hagan creer que somos iguales porque en definitiva no lo somos.
Te dejo un beso grande.

dondelohabredejado dijo...

Yo creo que es mucho lo que se ha avanzado, y también mucho lo que queda por lograr.
Creo que las mujeres tenemos que tener los mismos derechos que los hombres, y no por eso ser iguales. No somos iguales, somos mujeres. En tanto seres humanos tenemos que gozar de los mismos derechos que es otra cosa.
Yo soy feminista, pero no entiendo que los hombres sean nuestros enemigos. Me encanta que me abran la puerta del auto, o me corran la silla. El ser caballeros y tratarnos con cortesía no tiene nada que ver con que una trabaje y se gane su propio dinero o se desarrolle en alguna profesión, lo que sea. Lo malo es volver a la casa y seguir trabajando mientras ellos ya terminaron su jornada laboral, claro....
Hoy tenemos mayor libertad que ayer, hoy estamos menos esclavizadas. Todavía falta recorrer camino para que las cosas se compartan como corresponde, todavía falta mucho por recorrer.
Pero comparo mi vida con la de mi bisabuela y me alegra muchísimo haber nacido en la época en que nací.
Un abrazote.

Isabel dijo...

Yo no me tengo por feminista, pero sí que siempre he reivindicado el trato que me corresponde. Y cuando no lo he tenido, he terminado con todo. Ahora es verdad que hago mucho, pero tengo libertad y hago lo que me gusta y deseo, sin problemas. Besitos.

Fabiana dijo...

Abuela Ciber: Enumeraste algunos datos que yo no había tenido en cuenta. Y es cierto. En esos detalles también corremos con desventajas. Todavía queda mucho camino por andar.
Que tengas un lindo fin de semana.

Cando: Yo también me defino como mujer. Estoy muy lejos de ser la feminista que asoma cuando escribo. Somos hombres y mujeres, y está bien que así sea. Hay roles y actividades que pueden compartirse y otros que definitivamente son "femeninos".
Pero aún siento que estamos en desventaja con respecto al hombre. Quizás ya no somos esclavas de ellos, pero pasamos a serlo de un montón de obligaciones que muchas veces nos sobrepasan.
Y no hablo de una mujer sola, hablo de parejas.
Besitos.

Fabiana dijo...

Correambulancias: Las generaciones más jóvenes se han ido criando con el concepto de "igualdad", con lo cual se han perdido esos detalles de caballerosidad con los que te definís. Y con respecto a lo del sillón, creo que la verdadera igualdad debe basarse en compartir tareas comunes, por lo tanto no debe pasar por el hecho de que una mujer lo permita o no. No somos madres de nuestras parejas para darles órdenes. Somos compañeros ejerciendo roles parecidos.
Te mando un saludo.

Dondelohabredejado: ¡Qué bueno que volviste! Espero que te haya servido el descanso.
Coincido en todo lo que vos decís, sobre todo en las ventajas de haber nacido en estas épocas. Jajaj.
Y sí, queda mucho por cambiar todavía. En eso estamos.
Un beso grande.

Adriana Alba dijo...

Buen relato Fabiana, pero me pregunto... ¿Serían felices las mujeres de antaño? o resignadas a la vida que llevaban? Lo bueno de este tiempo que nos toca vivir es la elección!!!!! y siempre elejimos!! a veces somos tan controladoras que no queremos delegar y despues nos quejamos....jajaja, bueno te mando abrazos de luz!!! y te invito a conocer mi casa.....

http://descubriendonuestrointerior.blogspot.con

Adriana Alba

Fabiana dijo...

Isabel: También es cierto que para hacer lo que nos gusta, muchas veces tenemos que sacrificar algo. Viéndolo desde ese punto de vista es válido correr para cumplir con todas nuestras obligaciones. Pero yo me refiero en líneas generales a la mujer común, sola o casada que se arremanga todos los días para mantenerse o intentarlo al menos. Y te lo resumo en una reflexión de un señor muy machista argentino que al respecto dijo una vez: "¿De qué derechos femeninos me hablan cuando una mujer tiene que salir a trabajar 12 horas diarias para mantener su casa, agregarle una hora de viaje para ir y otra para volver en colectivo apretada como una sardina y soportando que le toquen el culo porque es mujer. Llegar a su casa, atender a sus hijos, preparar la comida y sonreírle a su marido después de una jornada en la que fue explotada? Eso no es dignidad. Eso no es defender los derechos de la mujer."
Y yo, Isabel, que de feminista no tengo demasiado lo comparto.
Que tengas un lindo día.

Adriana Alba: Bienvenida. No se si serán todas iguales. Pero en mi caso soy muy controladora y quiero hacerme cargo de todo. Claro que después me quejo. Todo pasa por mi supervisión.
Seguramente nuestras abuelas vivieron resignadas a vivir esa vida. Pero no tengas dudas de que lo hacían con traquilidad.
Gracias por pasar.

Siluz dijo...

A pesar de que tienes razón en lo que dices, yo me alegro de vivir en este siglo XXI, de ser mujer y llevar pantalones, de haber podido estudiar, trabajar, de poder escribir, de criar a mis hijos, de llevar mi hogar. No creo que mi bisabuela haya sido más feliz sino que no conocía otra forma de vida para comparar o escoger. Un verdadero compañero no "ayuda a uno", sino que comparte las tareas. Nosotras somos las primeras que tenemos que verlo así, y criar a nuestros hijos varones entendiéndolo. Quizás en el siglo XXII no sea necesario aclararlo. ¿Demasiado optimista? Lo sé.

Fabiana dijo...

Siluz: Demasiado optimista, pero vale. De a poquito podremos cambiar la mentalidad de los hombres. Al fin y al cabo somos nosotras quienes los criamos.
Y también me alegro de haber nacido en esta época.
Besos.

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