RELATOS COTIDIANOS: INSTRUCCIONES PARA EL USO DEL BIDET.

22 marzo 2011

INSTRUCCIONES PARA EL USO DEL BIDET.

Desde ya les aclaro que no lo escribí yo (por eso les va a parecer genial).
Digo esto para que no me llenen de comentarios elogiosos explicándome que admiran mi sentido del humor y todas esas cosas...
Lo recibí por mail y vaya una a saber a quién se le ocurrió semejante idea. Es un poquito fuerte, no lo voy a negar, pero me causó gracia.


...La mayoría lo usábamos igual, sentados de espaldas a la pared, manejando las canillas al tacto; pero uno vino con una teoría irrefutable:
-El bidet debe usarse de frente a la pared porque el cosito por el que sale el agua te queda justo en el lugar indicado, podés ver las canillas, la jabonera y la toalla.

Tiene lógica, pensé. Cuando me toque, voy a probar.

A la mañana siguiente, abrigadito con mi bata me jugué un jueguito en el celu mientras hacía lo que tenía que hacer en el inodoro
Hora del buche. Me acuclillé apenas y pivoteé en un pie dando medio giro, casi como en una coreografía de Ginger Rogers; y estacioné en una maniobra sobre el bidet, de frente a la pared. ¡Genial! Pude acceder a las canillas, mezclé la caliente con la fría hasta lograr la tibieza justa, manejé la presión con la del medio, llegé al jabón, toalla, todo. Impecable.

Este amigo tenía razón, y me introdujo a un mundo un tanto adictivo. Me saqué la bata, salté a la ducha y me fui a la oficina,  ya  tarde por la bideteada.

En la ofi, todo bien. A la hora del almuerzo se me dio por innovar, y pedí un delivery de comida china: cerdo con hongos y brotes de bambú. Muy rico, pero el efecto fue más instantáneo que el de mi café mañanero.
Fui al baño de empleados apretando los cantos: estaban todos los boxes ocupados. ¡Me cagooo! Los jefes se habían ido a comer afuera, y su secretaria estaba almorzando en el comedor... así que me colé subrepticiamente en el baño de gerencia.

Mientras tanto examiné todo:
-¡Qué guachos estos jefes! En el baño de empleados nos ponen un papel higiénico con el que te podés limar las uñas mientras cagás, pero acá tienen uno suavecito, toallas de tela, Glade Toque, jabón-jabón, no ese detergente líquido de apretar un botón pringoso, revistas en un canasto y hasta una cestita con popurrí de canela, jazmín y pétalos de rosas sobre la mochila del inodoro.

Terminé. fui al bidet. Hice la misma maniobra que a la mañana en casa: pivoteé sobre un pie... medio giro... y me olvidé que tenía los pantalones y calzón en los tobillos que hacían tope contra la base del bidet. Error.

La frenada textil me arrojó de cara contra la pared, reboté, me deslicé hacia abajo y quedé enganchado en la punta de la taza del bidet. Mi quejido se hizo agudo, finito. Por suerte no me partí los labios contra los azulejos, sólo me sangraba la nariz, y me manché la camisa blanca que anoche me planché con Klaro. Con una mano arranqué un poco de papel higiénico, hice rollitos y me taponé los dos agujeros de la nariz: no sabía cuál era el que sangraba.

Mientras tanto traté de avanzar sobre el bidet, de frente a la pared, hasta descomprimir mi cuerpo enganchado, pero quedé casi arrodillado sobre el piso porque los pantalones me seguían frenando contra la base. Abrí la caliente, y un chorro hirviendo me carbonizó la cara, que quedó justo arriba del cosito del agua.  Asomé el traste, abrí la fría, y la presión aumentó. Era como una hidrolavadora echándome lava adentro del culo. Quise bajar la presión con la canilla del medio, pero de frente la canilla estaba al revés: la fuerza aumentó, y sentí que me levantaba del piso. Me paré como pude, trastabillé hacia atrás y caí de nuca contra la otra pared.

Así me encontró la secretaria, después de que el de mantenimiento pudo forzar la puerta: desmayado boca arriba, un poco cagado, desnudo, la cara colorada como una remolacha, la camisa manchada de sangre, papel higiénico medio disuelto en la nariz y el chorro del bidet a todo lo que daba, arrancando la pintura del techo. 

Tuve que pagar los arreglos. A los del piso de arriba les apareció humedad en los zócalos. A los de abajo, en las paredes. Pagué la pintura, el pintor, repuse las revistas empapadas, el papel higiénico carísimo y hasta el jabón que se disolvió con la lluvia bidetera.


Consejos útiles a la hora del bidet

* Confiá sólo en el bidet de tu casa. Él es tu mejor amigo, y le conocés la temperatura, la presión y la dirección de giro de las canillas.

* Un bidet ajeno es más difícil de manejar que una excavadora.

* Ese bidet ajeno tendrá la velocidad de una Ferrari: irá de cero a cien (grados) en cuatro segundos, carbonizándote el culo.

* El manejo óptimo de los controles del bidet implica conocimientos de hidráulica y termodinámica mediante una ecuación que incluye: presión de 0 a100%, temperatura A, temperatura B, geolocalización del culo, índice de sanidad y nivel de ruido.

* Cuando manejes todas esas variables, te tocará un bidet con monocomando.

* Manejarás ese monocomando como un joystick endemoniado que te levantará del piso. Antes practicá con un jet-ski.

* Por último,  no confíes en tus amigos. Innovar hace mal...

19 comentarios:

El Drac dijo...

NO puedoopina, pensé que el bidet sólo lo usaban las mujeres para su higiene y "otras cosas" pero...¿un hombre??? Primera noticia. Un gran abrazo

pastillas para adelgazar dijo...

Jajajajajajaja, es genial!

TORO SALVAJE dijo...

Son ideales para jugar a barquitos.

Besos.

Gamar dijo...

Hace poco hablaba del bidet con una mujer extranjera, no sé como legamos a hablar de eso, y ellos no lo conocen. Yo no podría vivir sin él.
Y las mujeres lo usan mucho más que los hombres, es cierto. Tanto que algunas lo extrañan más que al marido.
Saludos

Cris dijo...

Faby que Genial ! me morí , ...pivotee sobre un pie , mi Dios me descostillé,de solo imaginar las maniobras, los hombres estan menos acostumbrados a este tipo de elementos y al descontrol de temperatura,presion y dirección, cuántas veces hemos quedado con la cara colorada como remolacha ( bue , la cara ...es un decir jajajaj !).
Saludingui
Cris//mujeresdesincuentay

juan andrés estrelles dijo...

Un relato muy entretenido y una verdad como un templo. Trastear apresuradamente o con relajada desenvoltura mecanismos con los que uno no esta familiarizado puede resultar catastrófico. A mi me tocó pagarle una aspiradora nueva a una amiga. El mecanismo para soltar el tubo extensible no giraba hacia donde yo pensé que tenía que girar ni tampoco salía a presión. La nube de polvo y desechos que me cubrió tampoco era normal. En ocasiones nos pierden esas manitas. Un abrazo.

dondelohabredejado dijo...

Juah juah juah juahhhhh!!! Buenísimo!! Vos no lo habrás escrito, pero te felicito por publicarlo.
Yo soy de las que extraña terriblemente el bidet, aquí no existen. Tengo un duchador que lo reemplaza, pero obviamente no es lo mismo.
Un abracito, buena semana para todos.

Cecy dijo...

Pobre tipo!
jajajajaj
Me rió de mala que soy.
Viste no se puede confiar ni en el bidet.

Un besote linda!

Abuela Ciber dijo...

Ja ja buenisimo.

Agregando que en bidet ajenos no tienes la más pálida idea de la higiene que se les hace y , buenas enfermedades te puedes pegar!!!!!

Cariños

lady baires dijo...

Excelente, no paro de reírme!

Besos, fabiana

Fabiana dijo...

El Drac: En Argentina el bidet es tan importante como el dulce de leche. No conozco persona acá que pueda prescindir de él.
Todo es cuestión de costumbre.
Saludos.

Pastillas para adelagazar: ¡Gracias!

Fabiana dijo...

Toro Salvaje: No se si es para tanto, pero que son ideales, lo son. No conozco otro sistema de higiene más cómodo que ese.
Beso.

Gamar: Claro... En Europa no se consigue. ¡Uyyy, qué vieja estoy!
Las malas lenguas dicen que los franceses inventaron el perfume porque no conocían el bidet. Y a esta altura de las cosas, no se si no será cierto.
Cariños con lluvia para usted.

Fabiana dijo...

Cris: Por más cómodo que parezca, no deja de ser un artefacto con mañas. Hay que saber utilizarlo y sobre todo, conocer la graduación de la temperatura.
Yo también recomendaría su uso solamente en la propia casa.
Abrazos para vos.

Juan Andrés Estrelles: Todos los artefactos tienen sus "mañas". Hace poquito rompí la manguera de la aspiradora de mi casa y me volví loca para poder cambiarla. Por un momento supuse que iba a tener que comprar una nueva. Pero al final, quedó perfecta.
Saludos.

Fabiana dijo...

Dondelohabredejado: Mi marido que suele viajar seguido, sufre horrores porque en los hoteles no hay bidets. No entiendo como a nadie se le ocurrió todavía... Deberían fabricar unos portátiles para llevar en la valija. Jajja.
Besotes.

Cecy: Antes de publicar esto, lo leí varias veces porque iba imaginándome la escena y no paraba de reírme sola. Parecía una loca. De todos modos, tuve que cambiar algunas cositas porque era un texto demasiado fuerte para ser apto para todo público.
Un abrazote.

Fabiana dijo...

Abuela Ciber: Ese es otro problema que surge cuando queremos ser limpitos... Y yo siempre digo que no hay como el baño de la propia casa.
Cariños Abu.

Lady Baires: ¡Qué bueno linda! Esa es la idea por lo disparatado de la descripción. Por eso me gustó tanto.
Saludos.

Paper dijo...

Jajajaa mirá pues !!

Acepto que no sabia mucha cosas de ahí ajaja

Un Saludo Fabiana !

Marcela, de Mujeres de 40 y más! dijo...

Ocurrente y muy bien contada la experiencia!
Beso

Fabiana dijo...

Paper: El bidet es un clásico argentino. No se si será nuestra mejor carta de presentación, pero es bien nuestro. Jajajaj.
Besos.

Marce: A mí me encantó. Son esas historias que me hacen sonreír desde el principio hasta el final. Por eso quise publicarla.
Cariños.

Anónimo dijo...

Jajaja....me he reído mucho y me trae recuerdos de mi Bidet viejo y querido, en comparación con el de algunos Hoteles Europeos...el agua te quema Todo...jajaja, saludos y muy buena historia!
Carlos

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