RELATOS COTIDIANOS: SPA (bajo licencia de Creative Commons)

16 febrero 2008

SPA (bajo licencia de Creative Commons)

Ante la inminencia de mi cumpleaños Nº 40, fui perseguida en varias oportunidades por mi marido para saber qué necesitaba y así, conseguir acercarle una idea para utilizarla como regalo.
-Nada. (Fue mi reiterada respuesta) No necesito nada.
-Bueno, pensá.
-Es que no se. Comprame algo que se te ocurra a vos.
Después de varios minutos de silencio, se me ocurrió algo bastante interesante.
-Ya se. Un fin de semana en un Spa.
-No, en serio. (Me retrucó) Zapatillas, un celu, algo de ropa...
Digo yo, ¿Por qué cuernos habrá supuesto él que mi propuesta no era seria? ¿Qué tiene de particular disfrutar sola de un Spa, recibiendo deliciosos masajes descontracturantes y relajantes baños de barro para aliviar los efectos del intenso y monótono trabajo que tuve a lo largo del año en mi hogar?
A cambio, me propuso unos días de vacaciones para Semana Santa.
Y quizás, con este tema de los 40, yo me haya vuelto demasiado exigente.
¿Por qué no podría reponer fuerzas durante un fin de semana largo en la playa, llena de arena, en un departamentito de un ambiente, rodeada de mi marido, mi hijo y el perro?
Pensándolo bien...¿Por qué no disfrutar de esos cuatro días haciendo compras, cocinando y lavando platos?
En realidad, luego de meditarlo un rato, llegué a la conclusión que era una buena opción. Así, cuando vuelva renovada voy a estar en condiciones óptimas para, nuevamente, hacerme cargo de mi casa, rodeada de mi marido, mi hijo y el perro y disfrutar de un nuevo año haciendo compras, cocinando y lavando platos (entre otras actividades).
Lógicamente acepté. Ni loca voy a perderme esta oportunidad de cambiar mi rutina y descansar aunque sea por unos poquitos días...

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